LEMA de la Alianza de Amor

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15 de Diciembre de 2013
Lema de Alianza de Amor


¡Vencerse! por amor para alcanzar la santidad éste es el lema de la Alianza de Amor.[1] Así nos habla Conchita en el “Genuino Espíritu de la Alianza de Amor con el Corazón Sacratísimo de Jesús” que son los textos tomados de la Cuenta de Conciencia de nuestra madre Concepción Cabrera de Armida desde el inicio de la Alianza de Amor y hasta 1912. Este librito formado con dichos textos, fue publicado con una doble finalidad: la formación de los miembros y para dar a conocer la Obra a personas con deseos de sólida vida espiritual.

En la XIV Asamblea General que se llevó a cabo en Julio pasado en Jesús María, el Consejo Central dio a conocer este lema, que si bien no es nuevo, no lo teníamos presente en nuestra Obra. Durante el trabajo reciente de revisión de los Estatutos de nuestra Obra, el Consejo se encuentra nuevamente con este llamado que nos hace nuestra madre a las socias y socios de Alianza… pero, ¿qué significa? ¿cómo podemos llevarlo a la práctica? Nuestra madre nos da algunas ideas, pero lo principal es que todo lo que hagamos sea “por amor”. Escuchemos las palabras de nuestra madre:

«¿Tenéis afición por algo superfluo? Dadlo a los pobres.

¿Sentís horror por ciertos alimentos, por determinados actos de virtud? Gustad y practicad aquello que os disgusta.

¿Amáis a alguna persona con ternura extremada? Ausentaos, privaos de lo que os halaga.

¿Tenéis ímpetus naturales por ver, por obrar, por lucir, por ir a ciertos sitios? Callad, escondeos, apartad la vista.

¿Tenéis odio natural a cosa determinada? Venceos y buscadla. EL que ama se ingenia, se industria en probar su amor al Amado, aún a costa de mil martirios. Este es el espíritu que las hijas de la Alianza, espíritu que abnegándose, deben llevar a la práctica para atraer a las almas a Dios con el aroma de las virtudes…» [2]

Con estas sencillas recomendaciones que nos hace Conchita, lograremos esos “puntitos para el cielo”, esos pasitos hacia la santidad… parece cosas pequeños, y lo son, pero hechas por amor, se convierten en ofrecimientos agradables a Dios… y tenemos muchas oportunidades durante nuestro día de practicar estos vencimientos, por ejemplo, levantarnos cuando suena el despertador y privarnos de esos cinco minutos más de sueño que nos saben tan rico…  vencimiento! No comernos de inmediato ese pastel que tenemos enfrente, esperarnos hasta la cena y no hacerlo por antojo… vencimiento! No discutir con aquella persona que te está provocando, mejor callar… vencimiento! Regalar ese abrigo que tanto nos gusta y es nuestro favorito a alguien que lo necesita… vencimiento!

Jesús quiere que lo amemos y se lo demostremos en estas sencillas prácticas, estos vencimientos que nos llevarán, por amor, a alcanzar la Santidad. Invita a tu comunidad, a tu Centro a repetir constantemente este nuestro lema en nuestras reuniones o retiros al terminar nuestras oraciones y lo más importante, a practicarlo… hazlo parte de tu vida y revisa tus vencimientos al final de día como parte de tu proyecto de vida.

Y recuerda que no estás solo en el camino, todos los miembros de Alianza estaremos juntos esforzándonos cada día para ¡vencernos, por amor, para alcanzar la santidad!



[1](Fuentes 295, p108)
[2](Fuentes 296)